El fenómeno de El Niño resulta inevitable en el país. Sin embargo, mitigar su impacto ambiental es una responsabilidad colectiva.
Por esta razón, Bancolombia presentó una campaña pedagógica para sensibilizar a la ciudadanía. En efecto, la iniciativa busca promover hábitos de ahorro de agua y energía antes de la llegada de las sequías.
Probabilidad del 95% de un fenómeno de El Niño severo
La urgencia de la campaña responde a los pronósticos meteorológicos para el cierre de 2026. Ciertamente, las entidades internacionales prevén un evento de alta intensidad:
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Pronóstico del IDEAM: Estima más del 90% de probabilidad entre octubre y diciembre de 2026.
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Pronóstico de la NOAA: Eleva la probabilidad de ocurrencia al 95%.
Por lo tanto, este escenario exige fortalecer la capacidad de adaptación en los hogares y las empresas.
“La sostenibilidad es una herramienta para anticipar riesgos. Cuidar los recursos protege el bienestar de las personas y la competitividad del país”, afirmó Alejandro Botero, vicepresidente corporativo de Bancolombia.
Impacto económico: Inflación, alimentos y tarifas de energía
Más allá del clima, este evento impacta las finanzas de las familias. De acuerdo con analistas de Inveco, un fenómeno de El Niño severo sumaría entre 0,7 y 1,9 puntos a la inflación anual.
En consecuencia, el alza afectará principalmente el precio de los alimentos y las tarifas de energía.
Matriz energética y el reto de los embalses
En condiciones normales, el 82% de la electricidad en Colombia proviene de hidroeléctricas. Por este motivo, la reducción de lluvias presiona el nivel de los embalses.
No obstante, el sistema eléctrico nacional cuenta con fuentes de respaldo:
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Energía solar: Representa el 8,1% de la matriz y creció un 55,8% en el último año.
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Generación térmica: Puede aportar más del 50% de la energía requerida en momentos críticos.
En resumen, adoptar hábitos responsables de consumo ayuda a proteger el bolsillo y garantiza la seguridad energética del país.
