9:56 am.     23 junio, 2021

¿Por qué no ha muerto el Nazismo en Alemania?

Compártelo

Como en todos los movimientos sociales o tribus urbanas, los llamados “Identitarios” –que nacieron en Austria– son la nueva ola o la nueva imagen del Neonazismo en Alemania y Europa. Es cierto que muchos pensamos que en Alemania, debido a su robusta economía y prosperidad social (Wohlstand en alemán), los problemas sociales no deberían ser tan graves. Sin embargo, quien viva o haya vivido en Alemania y se preocupe por la realidad social de este país: su historia y cultura, debe saber que en Alemania nunca han dejado de existir los movimientos xenófobos de extrema derecha y que hoy por hoy su presencia ha crecido notablemente. Dichos fenómenos tienen relación con la proliferación de las comunidades virtuales, quienes hacen que sea más fácil extender el mensaje y la ideología de extrema derecha a través del Internet. Lo cierto es que al parecer estos movimientos están mucho más cerca del crecimiento y la propagación que de desaparecer.

Primero hay que entender algunos problemas estructurales e históricos de la nación teutona para acceder a una mirada más exhaustiva del panorama político, social y cultural alemán. Por ejemplo, es importante mencionar que la Alemania del Este –donde en su momento después de La Segunda Guerra Mundial ejerció el mando la Unión Soviética estableciendo la doctrina del comunismo– es considerada por los mismos alemanes como la región más pobre del país. A los alemanes del este les llaman “Ossi”, refiriéndose a las personas que nacieron en la DDR, La República Democrática Alemana, denominada Alemania Oriental.

Por ejemplo Berlín, ciudad que fue separada después de “La Segunda Guerra” entre dos doctrinas antagónicas, el capitalismo y el comunismo, es una ciudad que no es considerada rica para los alemanes. Para comprender esto podemos retomar la famosa frase del exalcalde de Berlín Klaus Wowereit, quien en su momento durante unas declaraciones dijo que: “Berlín es pobre pero sexy”, la frase se hizo famosa volviéndose un eslogan de la ciudad para los turistas. Wowereit a su vez refirió que Berlín no es rica en dinero pero sí en potencial. Sin duda se ve reflejado en el alto presupuesto que tiene la ciudad dirigido a la cultura.

Lo anterior es importante tenerlo en cuenta para tener un panorama social más amplio de Alemania y así acercarse a comprender cuáles son los intereses y las luchas sociales que catalizan la unión de los movimientos de extrema derecha en este país. Una de las regiones que más problemas tiene con el extremismo es Sajonia, sin embargo las manifestaciones también se presentan en diferentes estados. Según el periódico regional alemán WAZ la mayoría de las marchas de derecha entre 2013 y 2018 se llevaron a cabo en Turingia, con 323 manifestaciones y un total de 51.662 participantes. Es de resaltar que hubo la misma cantidad de manifestantes en eventos similares durante el mismo período en todos los antiguos estados federales alemanes juntos. Después de Turingia viene Sajonia, por delante de Renania del Norte-Westfalia.

El periódico regional alemán WAZ también manifiesta en su artículo titulado “Donde marcha la derecha en Alemania” que la escena atrae repetidamente a extremistas de derecha de toda Alemania a sus eventos. La policía de la comunidad de 300 miembros de Kloster Veßra (Turingia) contó casi cinco veces más manifestantes de derecha que residentes desde 2013. Un activista de derecha se hizo cargo de la posada de la aldea local “Goldener Löwe” en 2015 y la convirtió en un lugar de encuentro para Neonazis.

Para pocos en ese país es un secreto el hecho de que el extremismo de extrema derecha explotó en el año 2015, año en que la crisis de los refugiados golpeó con más fuerza el país teutón. La razón de la alta migración en ese año fue la guerra de Siria, Angela Merkel abrió las fronteras alemanas y llegaron miles de refugiados del medio oriente a este país. Es de subrayar que la participación de manifestantes de derecha y extrema derecha subió en el año 2018. El periódico regional alemán WAZ arroja unos datos que son bastante dicientes. “En todos los años examinados, Alemania Oriental siguió siendo particularmente vulnerable. Allí había tres veces más participantes en manifestaciones de derecha que en los antiguos estados federales.

Extrema derecha alemana
Extrema derecha alemana, Movimientos Identitarios marchando.

 

Un artículo de Deustche Welle titulado “Qué tan peligrosos son los Movimientos Identitarios Alemanes” expone que los movimientos identitarios alemanes fueron clasificados por el Servicio de Inteligencia Alemana como una amenaza ultraderechista. Por ejemplo el periodista alemán Andreas Speit, realizó una investigación del movimiento para su libro Das Netzwerk der Identitären (La red Identitaria).  DW publicó en su artículo  algunos apartes de las opiniones de Speit sobre estos movimientos identitarios refiriendo que a estos se les da muy bien ocultar su agenda real. “A los identitarios les gusta presentarse como un movimiento tolerante”, algo que genera contraste con la imagen que se tiene de los ultraderechistas como skinheads violentos con botas militares negras y bates de béisbol.

Speit también refiere que los miembros del Movimiento Identitario no reflejan la imagen típica del extremista de derechas, no obstante su ideología sí comulga con muchos de los ideales de la ideología NAZI. Ellos construyen su ideología sobre la noción del etnopluralismo, que de acuerdo con Speit “plantea que presuntamente cada grupo étnico tiene su ámbito histórico en el que emergieron su cultura, sus tradiciones y su identidad distintivas”. Para el Movimiento Identitario estas regiones deben ser preservadas y protegidas. Para Speit aquí hay una incongruencia y este planteamiento es errado, ya que asume que las sociedades homogéneas predominan sobre el resto. El contraargumento del periodista es que en realidad la interacción constante del hombre es la que ha permitido el progreso de la Humanidad”.

La pancarta puesta sobre la Puerta de Brandeburgo en Berlín traduce “Fronteras seguras – futuro seguro”.

 

Para la ideología identitaria sustentada sobre la noción de “etnopluralismo”, éste representa la necesidad de “remigración”, es decir; que todos los nacionales incluidos las personas nacionales con raíces extranjeras deben volver a sus países de origen. Relacionar esto con la ideología NAZI no es nada descabellado. Por eso lemas como “Alemania para los Alemanes”, (Deutschland den Deutschen) representan la verdadera intención e ideología de estos grupos.  Pensar que existe una raza progenitora que está por encima de las otras no está muy alejado de la doctrina que siguen los movimientos identitarios. Lo que estos movimientos han logrado es construir una escena y una fachada que se disfraza de demócrata, la cual dice representar los intereses del pueblo alemán pero donde hacen de su ideología una sopa con guiso donde se reciclan en un sin número de ideologías de extrema derecha y por supuesto también del Nazismo.

La más clara prueba del ascenso de la extrema derecha alemana es la consagración del partido político “AFD”. Este partido representa todos los intereses de la derecha alemana, el rotundo rechazo a la migración, el rechazo al euro y a los rescates de los países periféricos así como la defensa de la vuelta del marco alemán. Varias de sus declaraciones son claramente racistas y xenófobas y es de sabiduría popular en Alemania sus nexos con el partido Neonazi Nacionaldemocráta de Alemania (NPD) aunque ellos lo nieguen.

DW publica en su artículo sobre los movimientos identitarios en Alemania publicado en verano del 2019 lo siguiente: La ideología de extrema derecha envuelta de forma elegante para hacer pasar sus ideas por socialmente aceptables es lo que hace al Movimiento Identitario tan peligroso. Por esa razón, el servicio de inteligencia de Alemania (BfV, por sus siglas en alemán) decidió este jueves (11.07.2019) redoblar su vigilancia de este grupo ultraderechista y clasificarlo como “un movimiento de extrema derecha verificado”. Luego de dos años de investigaciones, el BfV llegó a la conclusión de que las opiniones de este grupo no eran compatibles con la Constitución alemana”.

El hecho de que el servicio de inteligencia vigile los Movimientos Identitarios permite que puedan infiltrarse en sus reuniones y usar métodos de vigilancia secretos. Otro punto a tener en cuenta es que al estos grupos hacer parte de la clasificación de grupos de extrema derecha, algunas personas seguramente lo pensarán dos veces antes de hacer parte de estos. De otro lado los Movimientos Identitatios también preparan a sus integrantes para prácticas y acciones violentas. En Halle, ciudad ubicada en el este de Alemania, donde estos grupos tienen un proyecto “habitacional”, hay videos donde sus integrantes aparecen boxeando y practicando ejercicios de combate.

Siendo Alemania un país que cubre las necesidades básicas y económicas fundamentales de sus habitantes, podemos darnos cuenta de que existe una grave crisis social y de identidades que ya viene estallando hace unos años con más fuerza y ahora se ve reflejada por ejemplo en la fuerza que han adquirido los movimientos de extrema derecha, como los Movimientos Identitarios y por supuesto también los Neonazis. En Alemania existen grandes festivales donde se reúnen a escuchar música fascista, tomar cerveza, drogarse y allí convulsionan con más fuerza y pasión sus ideas racistas, xenófobas, antinmigración y por supuesto afloran también las ideas de ideología nacionalsocialista donde se exalta y se le rinde homenaje a Hitler.

Alemania puede ser muy bonita pero la experiencia de vida que he tenido en este país me ha dejado comprender qué se esconde detrás del espíritu nacionalista alemán. En los pueblos, donde la mentalidad conservadora está a flor de piel, se presentan manifestaciones donde claramente se puede ver cómo los señores y la tercera edad también se suman a las ideas de extrema derecha y a las manifestaciones de sus fanáticos. Existe sin duda una Alemania intelectual y artística, plural y democrática, pero también existe una Alemania oscura, que se cierra a lo diferente, incluso todavía a fuego lento se sigue propaganda la ideología nazi que sataniza al migrante y exalta la cultura autóctona, también existen muchas leyes para regular la migración.

Los alemanes más conservadores reclaman que los migrantes reciban apoyos y subsidios al llegar a su país y no están de acuerdo con que el gobierno disponga de tantas ayudas para los extranjeros. No ven con buenos ojos que los alemanes nacionales sigan trabajando, pagando altos impuestos y conformándose con vidas de personas de clase media. La Alemania para los alemanes es un sueño y una lucha que todavía muchos jóvenes, señoras y señores tanto como ancianos reclaman en sus manifestaciones.

 

Samuel Kaputt

Samuel Kaputt

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.