Tendencias de banca digital transforman servicios financieros
Alejandro Masseroni, director regional de ventas de Temenos
La tendencias de banca digital comenzaron a marcar cambios en los servicios financieros para personas y empresas en América Latina. Entidades bancarias revisaron sus estrategias frente a nuevos comportamientos de clientes, competencia digital y variaciones en tasas de interés.
De acuerdo con la empresa de software bancario Temenos, los bancos minoristas y las instituciones enfocadas en pequeñas y medianas empresas operaron en un entorno de transformación tecnológica y cambios en los modelos de negocio durante los últimos años.
Según explicó Alejandro Masseroni, regional sales leader – NextGen financial services de Temenos, las entidades continuaron reforzando la infraestructura tecnológica para adaptarse a nuevas demandas del sistema financiero.
“Los bancos deben continuar invirtiendo en infraestructuras tecnológicas modernas que respalden la banca digital integrada, automaticen servicios esenciales e incorporen analítica e inteligencia artificial en los recorridos del cliente”, señaló el ejecutivo.
Estas transformaciones coincidieron con la expansión de servicios digitales, la aparición de nuevos actores financieros y la integración de herramientas de análisis de datos dentro de las operaciones bancarias.
Tendencias de banca digital en América Latina
Temenos identificó cinco tendencias que comenzaron a redefinir la forma en que operan los bancos que atienden tanto a consumidores como a pequeñas y medianas empresas en la región.
Entre las tendencias observadas se encuentran:
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Monetización de los canales digitales más allá de la experiencia del usuario.
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Transformación de servicios financieros para pequeñas y medianas empresas.
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Hiperpersonalización basada en inteligencia artificial y analítica de datos.
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Modelos de servicio bancario por niveles o suscripción.
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Interoperabilidad entre sistemas financieros tradicionales y finanzas descentralizadas.
Estas tendencias reflejaron un cambio en la manera en que las entidades financieras gestionaron sus operaciones y buscaron generar nuevos ingresos a partir de plataformas digitales.
Monetización de la banca digital
Durante más de una década, gran parte de las inversiones del sector bancario se concentró en mejorar la experiencia digital de los clientes. Plataformas móviles, aplicaciones financieras y servicios en línea ampliaron el acceso a productos bancarios.
Sin embargo, el enfoque comenzó a desplazarse hacia la monetización de esos canales. Las entidades evaluaron cómo convertir las inversiones tecnológicas en resultados medibles relacionados con productividad y crecimiento del negocio.
Datos del Temenos Value Benchmark señalaron que un banco minorista tradicional atendió en promedio cerca de 2.500 clientes por cada empleado de front office. En contraste, los bancos digitales lograron gestionar hasta 6.000 clientes por empleado.
Según Masseroni, este escenario mostró el potencial de eficiencia de los modelos digitales y la necesidad de integrar herramientas de análisis de datos para fortalecer la relación con los usuarios.
“La pregunta ahora es cómo convertir las inversiones digitales en retornos medibles mediante venta cruzada, ofertas personalizadas y automatización de procesos”, indicó el directivo.
Transformación de servicios para pymes
Otra tendencia observada se relacionó con la evolución de los servicios financieros dirigidos a pequeñas y medianas empresas. Las instituciones bancarias comenzaron a incorporar procesos digitales automatizados y flujos de trabajo completamente en línea.
El objetivo consistió en adaptar la oferta financiera a las necesidades de los negocios que operan en entornos digitales y requieren servicios ágiles para pagos, créditos y administración financiera.
Este cambio coincidió con el crecimiento del comercio electrónico y la digitalización de procesos empresariales en varios países de la región.
De acuerdo con análisis del sector financiero publicados por el Banco de Pagos Internacionales, la digitalización del sistema financiero modificó las formas de interacción entre bancos, empresas y consumidores.
En Colombia, la transformación digital del sector también ha sido objeto de análisis en portales informativos como LadoB, donde se han revisado cambios en los modelos de negocio y servicios financieros.
Hiperpersonalización y finanzas descentralizadas
La incorporación de inteligencia artificial y analítica avanzada permitió a los bancos desarrollar estrategias de hiperpersonalización para sus clientes. Estas herramientas analizaron datos de comportamiento y permitieron diseñar servicios adaptados a necesidades específicas.
Las entidades también comenzaron a explorar modelos de experiencias bancarias por niveles, donde los usuarios accedieron a beneficios diferenciados mediante suscripciones o paquetes de servicios.
Otro de los cambios observados se relacionó con la exploración de interoperabilidad entre sistemas financieros tradicionales y plataformas de finanzas descentralizadas (DeFi).
Según estimaciones citadas por Temenos, el ecosistema de stablecoins podría alcanzar entre 500.000 y 700.000 millones de dólares en los próximos años.
Este escenario llevó a las instituciones financieras a estudiar formas de conectar sus infraestructuras con estos sistemas, manteniendo controles regulatorios relacionados con prevención de fraude, monitoreo de operaciones y cumplimiento de normas contra el lavado de dinero.
“El éxito requerirá equilibrio entre apertura y control, con gobernanza sólida y gestión de riesgos tanto en infraestructuras tradicionales como descentralizadas”, afirmó Masseroni.