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Uribe, suelte a EPM

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Por: Redacción Lado B.

El día de ayer se conoció la carta que el recién nombrado gerente de EPM, Alejandro Calderón, le hizo llegar al alcalde de Medellín, Daniel Quintero Calle.  Calderón aduce que los motivos de la negativa de asumir la dirección de la empresa obedecen a los ataques que han desplegado las fuerzas de oposición a Quintero, que indudablemente son dos, pero que actúan como una sola, pues tienen los mismos procederes, financiadores e intereses: El Fajardo-Uribismo.

Desde que Quintero obtuvo el favor popular en las urnas, tanto fajardistas como uribistas se dedicaron a sabotear su administración por todas las vías.  No pasa un día sin que desde esas fuerzas políticas salga un ataque, una fake new o una jugarreta jurídica que intente sacar del cargo a Quintero.  La revocatoria ha estado a la orden, aunque, valga decirlo, sin el apoyo mayoritario de la ciudadanía.  El saboteo de los gremios de comerciantes (FENALCO), también.  Las empresas de salud privada, en su mayoría regentadas por elementos afines al uribismo y al fajardismo, igualmente, sobre todo en la emergencia por repunte de contagios por Covid-19.

Fajardo tiene a su tristemente célebre “fajardito” como concejal (Daniel Duque), quien hace una oposición totalmente desprovista de argumentos.  La mayor ficha de Uribe en esa corporación es el concejal Alfredo Ramos Maya, hijo del investigado por presunto paramilitarismo, Luis Alfredo Ramos Botero.  Paola Holguín felicita públicamente a Daniel Duque y Ramos hace lo propio.  Duque y Fajardo se abstienen de criticar a una fuerza tan degradada y abominable como el uribismo, incluso se les ve juntos y sonrientes en las fotos de los procesos para la revocatoria.  No olvidemos que Fajardo le consultaba a Uribe los problemas de Antioquia y hasta odas le escribía cuando éste era Gobernador, por allá en el 96; y en 2018 dijo de forma categórica que no participará en un bloque contra Uribe. ¿Y cómo?, si es quien lo hará Presidente en segunda vuelta.  En Fajardo y Uribe se siente a salvo el Establecimiento que los patrocina por igual: El GEA, la banca privada, los fondos de pensión que no dan pensión (estafadores), los mega contratistas de obras públicas como los del “metro elevado” de Bogotá, los narcos como los de la Oficina de Envigado y Don Berna, que también tuvieron que ver con los dos amigos, socios, políticos y parientes (por parte de Lina Moreno de Uribe), según  el acucioso periodista Julián Martínez.

Sería de Perogrullo repetir que el uribisimo jamás votará por Petro y en cambio lo hará gustoso por Fajardo para la presidencia.  En ese sentido, Quintero se ha vuelto el gran óbice en su apuesta por la primera magistratura en 2022.  Por eso, con guerra sucia, pretenden sacar con revocatorias a quien les ganó en las urnas, y así allanarse el camino para su regreso a la capital paisa.  Allí forjaron por largos años una trinchera burocrática y electoral a punta de clientelismo y corrupción.  Los desespera pensar que 2022 está a la vuelta de la esquina y que Medellín les vuelva a dar una bofetada en sus rostros desvergonzados.  Por eso quieren retomar la empresa pública más importante de Antioquia, por eso hicieron renunciar con ataques rastreros y muy probablemente bajo amenazas, a su nuevo gerente.  Por eso Uribe, el patrón de Fajardo, no quiere soltar a EPM.

 

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