6:32 am.     29 noviembre, 2021

CartAbierta 33 – Dia Internacional de la mujer rural. Llamamos a todos los amados a parar la guerra y pactar un camino a la justicia

Compártelo

SOMOS GÉNESIS

Hoy nuevamente en el día de la mujer rural en el mundo que reconoce nuestra relación privilegiada con nuestra madre tierra, con el trabajo, con nuestras raíces de origen, expresamos como mujeres, madres, abuelas, hermanas, tías, amigas nuestro sentir y pensar a quiénes están en armas, y a empresarios.

Hoy en medio de la continuidad de las hostilidades, confrontaciones, enfrentamientos armados, del acaparamiento de tierras, de la exclusión institucional en la toma de decisiones para favorecer el extractivismo y los agronegocios, de una pobreza creciente de millones de colombianos, de una deuda externa de cerca de 160 mil millones de dólares, de una desigualdad profunda, invitamos a los Comandantes Nacionales, regionales, locales, milicianos, patrulleros a mirarnos y mirarse en nuestro origen. Somos nacidas del amor, somos vidas para asumir desde el amor. Los dolores vividos, las rabias, las amarguras, los sufrimientos, las injusticias, y otras causas que les han llevado a tomar las armas son ciertas pero podemos transformarlas en un nuevo proyecto de país. Unos se han armado para construir un orden justo, otros para brindar seguridad. Unos tomaron las armas para una democracia participativa y decisoria; otros, para defender la democracia existente.

Hoy con nuestros torturados, desaparecidos y asesinados les podemos decir, cambiemos, veámonos como hijas e hijos en una misma tierra, llamada Colombia. Paremos la muerte violenta de sus vidas y nuestras vidas. Paremos de matar el alma para abrir el respeto de las diversas ideas y desde ahí buscar los puntos en común para que sean parte de nuestra nueva patria. Un nuevo país en la articulación de los territorios rurales y urbanos que sean un espacio para la bella vida en respuesta a las demandas de los jóvenes que hoy están sin futuro, a los adultos mayores que viven sin pensión posible, y en la posibilidad de heredar unas bases de una sociedad con un ingreso básico y derechos básicos satisfechos para superar la posibilidad de volver a expresarnos en nuevas violencias. Parando la guerra, podremos pactar un país donde cese el hambre, la desnutrición, la destrucción ambiental, donde haya empleo, techo para todos, educación de calidad, territorios ecoproductivos de aire y alimentos, de agua para todos. Mujeres y hombres en libertad que, junto con ustedes sin armas, nos escuchemos mutuamente, y cada uno desde su lugar afirme sus proyectos de sociedad y de Estado. Paremos de matar las fuentes de nuestras vidas, nuestra madre tierra: el agua, los bosques, los animales, el aire para proyectar un modelo de economía para nuestros nietos y niñas y niños.

Lamentamos la muerte violenta de nuestras hijas e hijos, civiles, ajenos a las armas, trabajadores rurales o de las ciudades en dónde se sobrevive al día. El asesinato de niños migrantes en Santander y una bebé en Putumayo entristecen, pero fortalecen la propuesta de invitar a parar el desangre. Repudiamos el asesinato de firmantes de la paz de las FARC y de las AUC. Nos duele la muerte violenta de militares y policías. Nos duelen las muertes violentas de integrantes del ELN. Nos duele la muerte violenta de integrantes de las AGC. Nos duele la muerte también de combatientes de Carolina Ramírez de las FARC. Nos duele la muerte violenta de integrantes de Comando de Frontera. Nos duele la muerte violenta de integrantes de la Segunda Marquetalia. La muerte violenta de todos los que están en armas, nos duelen.

A nosotras nos causa dolor de patria la muerte violenta. Hoy como mujeres expresamos nuestra preocupación por los integrantes de sus grupos, por sus mandos, sobre su presente, y futuro de su vida. ¿Qué quieren para sus vidas?, ¿Qué es lo que desean para su entorno de vida, para sus núcleos de amor, sus familias en unos tres, cinco o diez años?,¿Qué quieren para el país?, ¿qué es hoy un honor militar, un ascenso militar con medios cuestionables para lograrlos? ¿Qué es aprovecharse de la guerra o fomentarla para asegurar tierras y negocios? ¿Qué sentido empresarial tiene?

Nuestra invitación como mujeres negras, indígenas, campesinas es buscar salidas honrando la vida hacia una vida de todas y todos, y del país del que somos parte. Reunidas en diversos encuentros regionales SomosGénesis con construcción de propuestas de No repetición en Encuentros de Memorias, Universidad de Paz, Encuentros de Familiares de Desaparecidos, en este último mes, los invitamos a avanzar en el Acuerdo Humanitario Global con manifestaciones privadas o públicas en cada uno de nuestros territorios.

Queremos reconocer públicamente la voluntad de algunos de los integrantes de sus grupos armados que han venido leyendo nuestras CartAbierta con asuntos y decisiones humanitarias. Reconocemos el desminado de unos de nuestros territorios, el retiro de unidades armadas y personal de nuestros lugares de habitación, el respeto a nuestras actividades productivas y ambientales, y en algunos casos, la definición de mecanismos para que nosotras no seamos asesinados ni desaparecidos, y se reconozcan nuestros mecanismos de esclarecimiento y sanciones propias. Esos son avances en algunos de nuestros territorios y los resaltamos. Agradecemos que algunos de ustedes se hayan acercado más a preguntarnos por el Acuerdo Humanitario Global. Sin embargo, estos gestos se desdibujan cuando nos vuelven a matar o nos persiguen sin piedad, o cuando en los combates o sin ellos, ustedes mueren.

A pesar que vivimos situaciones que nos obligan a guardar silencio, experimentando nuevas formas de esclavitud en la que se nos obliga a sembrar o asentir a megaproyectos de infraestructura, extractivos, agronegocios que se realizan contra nuestros derechos y voluntad, y con la generación de divisiones internas a través de la corrupción o la violencia. Algunas les escribimos en medio de confinamientos o desplazamientos, y, de la trampa en que algunos de nuestros lideres han caído por unos pesos ayudando así al acaparamiento de tierras y la destrucción de nuestra alma territorial.

Les seguimos escribiendo porque seguimos creyendo que ustedes sienten y saben que es el amor de la mujer, de la madre, de la hermana, la compañera.

Queremos hacer público lo que hemos planteando en nuestro Acuerdo Humanitario Global. Estos son los puntos de partida:

1)Ustedes son colombianos Les reconocemos como parte de nuestro país. Ustedes son parte de este presente de país. Ustedes son también colombianos e hijos de Colombia. Sus ideas pensamientos, sentimientos emociones son importantes para nosotras, les respetamos, así no los compartamos.  Así que, por más descalificaciones, epítetos que se puedan hacer desde sectores que no quieren la paz, nosotras les reconocemos que tienen un lugar para construir este país. Ninguno está excluido. Todos son parte y están invitados

2)Ustedes son parte en la historia de nuestros territorios Identificamos que ustedes son sobrevivientes a muchas guerras, a la persecución o a la exclusión. Sobreviven a la falta de oportunidades. Vienen de otros territorios urbanos y rurales, y algunos de ustedes son de nuestros territorios. Sobreviven a experiencias de dolor en sus casas. Sobreviven a la falta de empleo. Sobreviven a una u otra violencia. Sobreviven a la impunidad y buscan justicia por sus propios medios. Sobreviven al día al día de familias que nacieron en la exclusión y con deudas impagables que cobran todos los días con nuestro empobrecimiento.  Sin calificación alguna de bien o mal, ustedes están en los territorios y debemos discutir sobre sus intereses de estar en ellos y sobre nuestra razón de estar y existir en los territorios.

3) Ustedes tienen una identidad que respetamos. Reconocemos que cada una de sus organizaciones tiene una identidad, unos estatutos y procedimientos internos, unos propósitos que dibujan un modo de la sociedad, del Estado, y de valores, entre otros. Esos valores a veces son distantes de nuestros proyectos comunitarios. Nosotras tenemos también nuestras normas en una propuesta de armonía en la vida con nuestras vidas en los territorios y los ecosistemas, la paz y la justicia socio ambiental. A veces unas comunidades o personas asumen sus ordenes porque no tienen de más. Otros no compartimos esos valores y ahí viene la persecución. Respetamos sus identidades, pero nos distanciamos de que se usen las armas para construir ordenes territoriales que desconocen nuestra identidad. Al reconocer su identidad, entendemos que ustedes tienen unos códigos de guerra (honor) y que ustedes deben respetar.  Es una expresión normativa y de derecho que asumen por sentido humano como es el respeto a nuestra vida, a la libertad, el acceso a la salud y la alimentación. Y, si tienen estas normativas estas son por ampliación también las de la vida a los combatientes que se comprenden como enemigos. Así que sus normativas si protegen asuntos básicos de la vida humana son una forma del Derecho Humanitario que son la base de nuestra propuesta de Acuerdo Humanitario Global. Extendemos este mismo sentido a los empresarios sean legales o ilegales a que asuman esos mínimos básicos de respeto a la vida, nuestra y de los territorios

3) Nadie ni nada es perfecto. Algunas prácticas expresan los estatutos reales y también la distancia con la Constitución a la que algunos dicen defender. Expresiones armadas en los que la fuerza de la muerte prima sobre la vida, y desata situaciones terribles de la guerra contra nosotras como torturas, asesinatos, desapariciones. Cada acto contra nosotras es contra quién lo ejecuta y también contra el que lo planifica y se beneficia. Así los estatutos se desmoronan. Lo grave acá es que se acaba la vida de otro ser humano. Nuestros procesos comunitarios tienen errores, a veces graves, en ocasiones muy graves, pero sin quitar la vida física. Aceptamos que a veces sí nuestros liderazgos desprendidos de nuestras bases generan heridas profundas en nuestros proyectos de vida. Los empresarios expresan algunos de ellos un desconocimiento de nuestros derechos, un desprecio por nuestras identidades desarmonizando y atizando una guerra injusta que hace realmente repudiable e intolerable las posibilidades de reconocerse como responsables de daños sobre las vidas.

4). Cada región o territorio tiene sus particularidades Tanto las identidades étnicas y campesinas, las dinámicas comunitarias y sociales, y las operaciones armadas son diversas. A veces tienen practicas comunes, a veces diferencias y contextos en los que hay relaciones y tensiones diferentes. Nuestro Acuerdo Humanitario Global, parte de cada localidad – región y se inicia desde esa localidad (caserío, corregimiento, municipio) en donde operan patrulleros, milicias, mandos medios y se articula estructuras de mando superior. Así el AHG sería una suma de Acuerdos Locales que son la centralidad de concreción de los mínimos humanitarios por la vida.

Ante el desconocimiento del presidente Duque de nuestro llamado a un Acuerdo Humanitario Global en marzo de 2020, pero ante gestos iniciales de apertura de algunos de ustedes a estudiar y asumir compromisos Humanitarios dando respuestas a nuestras CartAbierta queremos proponerles, hacer explicito su compromiso con respetar las normas del derecho humanitario, sin que dejen sus armas, si modificaciones sustanciales en sus técnicas de estrategias de guerra pero que aseguren vida, libertad y derechos básicos, en esta propuesta existe aspectos específicos para los empresarios. Así que les proponemos:

  1. Cese de actuaciones ofensivas Esto significa que los integrantes de los grupos irregulares y las FFMM desplegadas en nuestros territorios toman la decisión en conciencia de evitar involucrar, atacar a nuestras comunidades en operaciones de apoyo, y acciones estratégicas de la guerra militar. Ustedes asumen su compromiso con enunciación privada o pública colocando en el centro de la decisión el respeto a la vida comunitaria. Seremos las comunidades los veedores del cumplimiento de este cese con apoyo de organizaciones de DH y de paz e iglesias con toda confidencialidad y confianza, si ustedes dan ese paso.
  1. Respeto a nuestras normas internas Penetrar a nuestras comunidades usando informantes o pagando la información es un medio que destruye la dignidad de la persona, fragmenta la comunidad y tarde o temprano será el mismo mecanismo que se usará para destruir sus planes armados. Los problemas de información y de seguridad de sus combatientes o de sus planes no están en nuestras comunidades están en sus filas.
  1. Respetamos a quienes decidan irse en libertad a sus filas, pero la organización asume su responsabilidad. Si las personas de nuestros procesos van a sus filas, ni nos representan y están automáticamente sometidos o sujetos a sus reglas. Les llamamos a que cesen de involucrar a niñas y niños y jóvenes que, por edad, por ausencia de una educación básica van a sus filas, nuestros procesos están desarrollando procesos de educación propia. Si alguno en esta condición de involucra es un reclutamiento forzoso. Si alguno lo hace siendo mayor de 18 años rompe su participación con nuestros proyectos de vida y queda desligado de nuestra comunidad. Si es niña o niño, nuestros grupos de mujeres están esperando que ustedes los devuelvan de manera inmediata para que sean asumidos en nuestros procesos de cuidado.
  1. Respeto a los lugares de enterramiento, lugares sagrados, y fuentes de nuestras fuentes de sobrevivencia y nuestros lugares de vida comunitaria. Les invitamos a dejar de usar para zonas campamentarias los lugares donde existen fosas comunes, nuestros cementerios, nuestros lugares de expresión y de reconocimiento espiritual, nuestros semilleros y bosques de memorias, y nuestros caseríos de vida comunitaria. De la misma manera invitamos a que sus integrantes que tienen el rol de inteligencia e información sean distanciados de nuestras reuniones y lugares de trabajo rural. Nuestro compromiso es el mismo. Ni brindamos información a ninguna de las partes, ni avalamos que con las armas se impongan o debatan o hagan planteamientos a personas o grupos de nuestras comunidades.
  1. Libertad de Movimiento y de trabajo conforme a nuestras usos y costumbres.Limitar nuestra movilidad por suponer que somos informantes de las otras partes de la guerra ninguna ventaja genera. Nuestros procesos han madurado y tenemos claro que entregar información a una u otras de las partes es ponernos como blanco militar. Romper dinámicas de confinamiento y evitar el desplazamiento es nuestro propósito por eso cesen en limitar nuestros movimientos que son exclusivamente para ejercer el trabajo, alimentarnos, educarnos. Si tienen dudas sobre esa nuestra identidad y nuestra postura en la guerra ofrecemos mecanismos de aclaración previa con unas lideresas y lideres que expresan el pensar de nuestras comunidades y resolverán sus inquietudes.

Si ustedes con pruebas logran demostrar que integrantes de nuestras comunidades juegan un papel en la guerra, les invitamos a no asesinar ni desaparecer, nosotras aplicaremos justicia comunitaria.

Permitir el acceso a nuestras comunidades de ayuda humanitaria, iglesias, organismos de paz y derechos humanos, sin amenazas sobre estos

  1. Manifestar públicamente su respeto al derecho a participar eligiendo y a ser elegidos. Estamos impulsando que los candidatos y candidatas que aspiran a ser elegidos en el senado y cámara, y en la presidencia de la República, nos escuchen directamente en los territorios y den respuesta a nuestras preguntas. De la misma manera estamos valorando la participación en las curules de paz como víctimas reconocidas. Su manifestación pública será suficiente con las medidas de sus mandos medios para que podamos lograr que los candidatos escuchen nuestras propuestas de paz y calidad de vida y bienestar social y ambiental, y puedan ingresar a nuestros territorios desde noviembre próximo

 

  1. A los actores empresariales abstenerse de invertir o de intervenir en nuestros territorios En medio de la militarización o de las confrontaciones o disputas armadas es inviable para nosotras un diálogo en libertad con ustedes. Un proceso de información, de consulta previa o de análisis de proyectos y su impacto en nuestros territorios sobre nuestras vidas y sobre todas las vidas, y ecosistemas requieren la ausencia de zozobra. Las empresas deben asumir ya los principios voluntarios sobre derechos humanos y ambiente, y por esta razón, medir los impactos negativos de sus actuaciones en regiones donde persiste la violencia.

Es más, su intervención puede ser concebida como involucramiento directo en el conflicto armado y con una de las partes.

Estas son algunas de nuestras iniciativas de una primera fase del Acuerdo Humanitario Global que, si contamos con su voluntad, su palabra y compromiso, y con diálogos discretos como lo hemos logrado parcialmente hasta hoy, podemos compartir luego una segunda fase del mismo para desembocar en salidas integrales y completas para el logro de un país en paz con seguridad humana y ambiental.

 

Atentas a sus respuestas con mucha esperanza,

Mujeres Rurales y Urbanas de:

Asociación de mujeres Pomuna,

Consejo Comunitario de Cabeceras Bajo San Juan.

Comité de mujeres Wounaan Nomam Unión Agua Clara, bajo san Juan.

Comité de mujeres Wounaan Nomam Resguardo Puerto Pizario, bajo san Juan.

Comité de mujeres Wounaan Nomam resguardo Unión San Juan, Litoral San Juan.

Comité de mujeres Wounaan Nomam resguardo Puerto Guadualito, Litoral San Juan.

Comité de mujeres resguardo Wounaan Cocalito Buenaventura.

Comité de mujeres Wounaan resguardo Wounaan de Pichimá Quebrada, Litoral San Juan.

Comité de mujeres Wounaan resguardo santa Rosa de Guayacán, Bajo Calima,.

Comité de mujeres Espacio Humanitario Puente Nayero Buenaventura.

Comité de mujeres Zona Humanitaria y ambiental San Pedro de Ingara, San José del Palmar, Chocó.

Grupo de mujeres familiares de Demetrio López, Consejo Comunitario  la Bocana, Buenaventura

Mujeres de la Asociación Esther Cayapu, corregimiento de la Sonora y Puente Blanco Trujillo Valle.

Comité de mujeres resguardo Wounaan Nomam Dur, Buenaventura..

Mujeres de la Asociación de Comunidades de Autodeterminación Vida y Dignidad CAVIDA. Cacarica, Riosucio, Chocó.

Asociación de Mujeres Desplazadas de Riosucio en Turbo, Antioquia, CLAMORES..

Asociación de Mujeres Portaduras de Paz, ASOMUPAZ. Turbo, Antioquia.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Colectiva La Madre Unión, Territorio Colectivo de La Larga y Tumarado. Riosucio, Chocó.

Mujeres de la Zona Humanitaria Nueva Vida. Territorio Colectivo del Cacarica. Riosucio, Chocó.

Mujeres de la Zona Humanitaria Nueva Esperanza, Territorio Colectivo del Cacarica. Riosucio, Chocó.

Mujeres de la Zona Humanitaria Las Camelias, Territorio Colectivo del Curvarado, Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona Humanitaria, Caracoli, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona Humanitaria Caño Manso, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona Humanitaria Costa Azul, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona Humanitaria Anda Lucía, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad El Retorno, Territorio Colectivo de Pedeguita y Mancilla. Riosucio, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Isaac Tuberquia, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de La Zona de Biodiversidad El Cariñito, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Las Margaritas, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de La Zona de Biodiversidad La Yuliana, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad La Esmeralda, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad La Esperanza, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Si Dios Quiere, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Hernández, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Pérez, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de La Zona de Biodiversidad Los Tres Hermanos, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Sepulveda Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Acosta, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Si Dios Quiere, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Álvarez, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona de Biodiversidad El Paraíso, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Munerea de la Zona de Biodiversidad Familia Carmona, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Garcia, Territorio Colectivo del Curvarado. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Mi Tierra, Territorio Colectivo de Pedeguita y Mancilla. Riosucio, Chocó

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Nueva Fortuna, Territorio Colectivo del Jiguamiando. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona Humanitaria Nueva Esperanza, Territorio Colectivo del Jiguamiando. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona Humanitaria Centro Jigua, Territorio Colectivo del Jiguamiando. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona Humanitaria Pueblo Nuevo, Territorio Colectivo del Jiguamiando. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Denis, Territorio Colectivo del Jiguamiando. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la. Zona de Biodiversidad Colectiva El OVO, Territorio Colectivo del Jiguamiando. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Romaña, Territorio Colectivo del Jiguamiando. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Vergara, Territorio Colectivo del Jiguamiando.. Carmen del Darién, Chocó.

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia Acosta, Territorio Colectivo del Jiguamiando. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres de la Zona de Biodiversidad Familia CUADRADO, Territorio Colectivo del Jiguamiando. Carmen del Darién, Chocó

Mujeres del Resguardo Embera Eyabida  Urada Jiguamiando CAMERUJ, Carmen del Darién, Chocó

Mujeres del Resguardo Embera de Murindo, Murindo, Antioquia

Mujeres del Resguardo Embera de Chidima, Acandi, Chocó.

Mujeres del Resguardo Wounaan Juin Phubuur, Cacarica, Riosucio, Chocó.

Mujeres del Resguardo Embera de Cuti, Unguia, Chocó.

Mujeres de la Zona Humanitaria El Paraíso, vereda Cara Colón, Dabeiba, Antioquia.

Mujeres sembradoras de Esperanza de Inzá Cauca

Mujeres  familiares víctimas de desaparición forzada de Argelia.

Comité ambiental de la Pedregosa Cajibio C.

Renacer Piloneño de Mercaderes C.

Red por la defensa de la vida, el agua y territorio (Inzá y Monserrate Huila).

Mujeres sikuani del resguardo  Caño Ovejas

Mujeres Jiw del resguardo Naexal Lajt.

Mujeres campesinas Zona de Biodiversidad Villa Verónica.

Mujeres campesinas Comunidad Civil de Vida y Paz CIVIPAZ.

Mujeres de la Zona de Reserva Campesina Perla Amazonica.

Mujeres pueblo Nasa de Putumayo.

Mujeres víctimas de Violencia Socio política del Huila.

Grupo cultural de mujeres corregimiento de San Francisco Naya

Viernes, 15 de octubre de 2021

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.