4:03 pm.     5 agosto, 2021

Las cloacas del periodismo Uribista

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Lo más alejado de la ética, el profesionalismo y el respeto por la ciudadanía es el grupo de comunicadores que está detrás de los ataques a la institucionalidad y la justicia en Colombia, ¿Cómo lo hacen?

Por: Alex Solano

Lo que verá a continuación dista mucho de lo que debería ser un ejercicio periodístico ético y profesional, muy por el contrario el esquema de comunicaciones del uribismo está planteado para distorsionar la realidad de tal forma que las organizaciones criminales que los respaldan puedan seguir haciendo de las suyas mientras la ciudadanía busca la forma de sobrevivir al permanente delito.

El uribismo colombiano está conformado por 3 grandes sectores de personas, unas cercanas al narcotráfico, otras a la corrupción y otras al paramilitarismo, de igual forma los periodistas que están a su servicio corresponden a alguna de estas estructuras.

El esquema de comunicaciones uribista es uno de los pilares fundamentales para todo tipo de estrategias ante la opinión pública, que incluyen construcción y divulgación de información falsa así como acciones comunicativas para generar pánico en la población donde se incluyen miserables campañas de desprestigio.

Todo ello dentro de lo que se conoce como “guerra hibrida” que básicamente tiene tres tipos de tácticas, la información falsa (fake news), el lawfare (campañas de desprestigio mediante guerras judiciales) y el famoso litigio estratégico con el cual protegen a su capo frente a cualquier tipo de acción que pretenda establecer la justicia para hacer que pague sus crímenes, bien sean o él o alguno de los privilegiados seguidores del uribismo.
Las campañas de fake news de esta organización son más que reconocidas y básicamente buscan tres objetivos, engañar, generar odio y causar miedo.

Por su parte en el lawfare la estructura de comunicaciones entra a respaldar las acciones judiciales que inicia el movimiento y que pretenden deslegitimar, desprestigiar y si se puede, sacar del camino jurídicamente a quienes consideren que pueden oponerse a sus intereses.

Por último el litigio estratégico con el cual pretenden desmontar cualquier acción judicial y garantizar la impunidad del movimiento frente a sus crímenes. Es en este punto donde se hace más evidente la relación ente las acciones de comunicación y las estrategias de los abogados de Uribe.

Desde el litigio estratégico es que pretenden desprestigiar pruebas, testigos, jueces, magistrados e instituciones del Estado de derecho como las Cortes. Todo con el fin de evadir la ley y garantizar su impunidad.

La labor de estos periodistas y sus respectivos medios de comunicación no solo ha sido generar información falsa, sino hacer lo que sea para distraer a la opinión publica de los delitos y acusaciones que vinculan a Álvaro Uribe, incluso desde allí se han atacado testigos, jueces y magistrados para presionar a la justicia y que Uribe no pueda ser llevado a juicio.

Parte del ejercicio ha consistido en que medios y periodistas sean un esquema de ataque contra el sistema de justicia colombiano en vista que desde el punto netamente jurídico al parecer Uribe no tendría escapatoria.
Intimidar, desviar investigaciones, obstaculizar la justicia, distraer a la opinión pública son entre otras labores las que desarrolla la estructura que vemos y escuchamos a diario desde redes sociales, noticieros y emisoras radiales en Colombia:

¿Cómo funciona la estructura?

Hacer la estructura de propaganda del uribismo si bien requiere mucho seguimiento, también necesita entender como se articulan organizaciones criminales y qué periodistas entran a su servicio.
La primera parte, consiste en la generación de información falsa, calumnias y estrategias de miedo y odio. Los participantes son relativamente fáciles de identificar, dado que sus nombres frecuentemente son mencionados por este tipo de actividades.

Esquema estratégico

Definiremos este esquema estratégico de las comunicaciones uribistas como el equipo de personas que frecuentemente son mencionadas como organizadores de estrategias para este movimiento.
Dichas menciones son establecidas cuando se destapa algún escándalo y son esos nombres los que salen a relucir.

De lo que se conoce, el esquema estratégico está conformado por el mismo Álvaro Uribe y sus hijos, principalmente Tomás, quien en el caso de la contratación de servicios de Lobby en Estados Unidos para generar campañas de desprestigio, ha sido uno de los mencionados.

En segunda instancia aparecen como articuladores de estas campañas de desprestigio José Obdulio Gaviria, el “consiglieri” de Uribe, primo de Pablo Escobar y a quien se le considera el arquitecto detrás de varias campañas de propaganda negra.

A partir de allí han surgido en estas campañas de desprestigio y desinformación nombres como el de Luigi Echeverry (jefe de campaña de Duque), Soraya Yanine (Hija del general Faruck Yanine Díaz) ex periodista de Noticias RCN, mencionada en el escándalo de la “bodeguita uribista” como una de las personas encargadas de dar lineamientos estratégicos de comunicación en las campañas de ataque contra periodistas y jueces.

Otro de los periodistas mencionados en los escándalos ha sido el de Hassan Nassar (Hijo de joyeros involucrados con asesinatos de la mafia en los años 90) quien siendo director de noticias de La FM se inventó una falsa reunión entre Álvaro Uribe y Donald Trump, haciendo evidente su poco interés ético y su alto compromiso ideológico.

Se suma a estos nombres de periodistas vinculados a escándalos del uribismo, como cercano al tema estratégico el de Juan Pablo Bieri, denunciado por censura, quien sería desvinculado por el gobierno para ser recontratado días después, vinculado también al escándalo de la “bodeguita uribista” desde donde se articulan campañas de desprestigio contra jueces, periodistas o cualquier miembro de la sociedad colombiana que obstaculice los fines del uribismo.

Por último, está en este grupo de periodistas vinculados a estrategias de comunicación, el columnista Mauricio Vargas, recientemente nombrado en un cargo diplomático. Mecanismo común de algunos gobiernos para aquellos periodistas que les hacen “favores”.

Esquema de información falsa:

Este grupo está constituido por los colaboradores que articulan información falsa para desviar investigaciones o en muchos casos atacar sectores de la sociedad hacia quienes desarrollan estrategias de odio.  Cortinas de humo, estrategias de distracción, calumnias e injurias, salen de sus escritos contra jueces, testigos, magistrados y contra sectores de la población contra los cuales denigran como es el caso de la población indígena.

En este caso son recurrentes nombres como el del exministro sancionado por corrupción Fernando Londoño y el Periodista Hervin Hoyos, quien antes de fallecer, se podría decir batió todos los records generando información falsa junto con su colega ideológica Salud Hernández.

Con este tipo de estrategias buscan polarizar, dividir o fracturar la sociedad, mostrando que cualquier contradictor al uribismo es “comunista”, “socialista” o “guerrillero”.Curiosamente, parte de estas acciones están encaminadas a generar campañas de desprestigio que incluso justifiquen el asesinato de alguien a quien consideren opositor.Sin tener la cantidad de noticias falsas producidas por Londoño ni Hoyos, pero si con una tendencia similar, está la periodista María Isabel Rueda, otro nombre altamente reconocido por sus escándalos de información parcial o tendenciosa.

Parte de su ejercicio incluye llevar ante la opinión pública las estrategias de información falsa desarrolladas por los servicios de inteligencia fieles a Uribe.

Sobre la participación en estrategias de guerra psicológica surgidas desde los servicios de inteligencia seguidores de Uribe, se han mencionado con pruebas irrefutables los nombres de Salud Hernández, Gustavo Rugeles y Ernesto Yamhure.

En el caso de Salud Hernández su nombre fue mencionado en las indagatorias de aceptación de cargos de los agentes de inteligencia del DAS, que participaron en los montajes contra la Corte Suprema de Justicia, como quien se reunía con la directora de la institución para definir dichas estrategias.

Otro personaje que se ha adentrado en el mundo del periodismo para poner en práctica estrategias de desinformación ha sido Ernesto Yamhure, con un esquema muy similar al de Salud Hernández como lo es servir de canal de divulgación de estrategias de guerra psicológica para los servicios de inteligencia, además de su cercanía con grupos de paramilitarismo y narcotráfico.

Bajo la misma línea, aunque más enfocado en cubrirle la espalda a Álvaro Uribe en lo judicial, está la labor de Gustavo Rugeles, quien a partir de portales de noticias sirve de canal para los organismos de inteligencia pero buscando un fin muy particular, desprestigiar testigos, jueces y periodistas que hagan parte o incidan en los juicios a los que es sometido Uribe por la variedad de crímenes que lo vinculan.

De allí que se señale en múltiples escenarios la relación entre Rugeles y los abogados de Uribe, quienes en frecuentes ocasiones han recurrido a este tipo de estrategias ante la imposibilidad de ganar los juicios por vía legal, o ante la evidencia de la comisión de delitos por parte del líder político.

Esquema de portales

Al no encontrar suficiente espacio de divulgación para esta extraña mezcla entre fascismo, narcotráfico, corrupción y organizaciones paramilitares, el uribismo ha optado por montar permanentemente portales de noticias falsas o de “opinión” donde sus “influenciadores” puedan dar a conocer sus campañas de propaganda y desinformación.

Con este tipo de táctica los influenciadores uribistas o líderes de opinión del partido pretenden convertir en noticia las estrategias bien sea de información falsa, de ataques a la reputación o de generación de odio para el desarrollo de violencia en contra de determinado sector, por supuesto también la justificación de asesinatos.

Esta práctica se denomina “puente falso” y consiste en crear un sitio de noticias aparentemente ciertas desde donde publicar información falsa para ser distribuida por los voceros del partido y muchas veces replicada por el esquema de periodistas que les sirven.

“45 segundos.com”, “El realista”, “la otra cara”, “Oiga Noticias”, “los Irreverentes”, “El expediente”, “Linterna Azul”, “Panam Post”, “El Nodo”, “El Home Noticias”, entre otras decenas, son sitios armados para desarrollar estrategias de desinformación, de desprestigio y cuyo objetivo es distribuir información tendenciosa.

Prácticamente cada portal de información uribista es patrocinado o contratado con alguna agencia de comunicación por alguno de sus líderes de opinión, o por los abogados que los representan, igual su uso tiende muchas veces a ser jurídico y corresponde a las defensas de Álvaro Uribe cuando se han agotado las instancias judiciales o no tiene forma de salir airoso ante la justicia.

Lejos de buscar una construir información objetiva y ética, estos sitios son construidos y articulados para cumplir un objetivo de manipulación de la opinión pública e incluso de la ley, arrojando declaraciones falsas, testigos falsos o sirviendo de marco de divulgación a montajes.

Bien sea para desviar investigaciones, atacar al sistema de justicia o a comunidades, buena parte de las estrategias desarrolladas desde estos portales tienen que ver con mantener lejos del alcance de la ley a Uribe y a sus seguidores.

Cabe resaltar en este segmento de portales de información falsa el de “oiga noticias”, desde donde se promocionan las actividades del político Miguel Turbay.

“Oiga noticias” no solo ha servido para atacar al presidente de los Estados Unidos Joe Baiden, además es todo un hito a la hora de construir información falsa, casos como el de “el collar bomba” de doña Elvia Cortés acusando a las Farc aún engaña personas, con todo y que el juicio del caso concluyó que los autores materiales era una banda de delincuencia común donde incluso estuvo involucrado el sobrino de la señora.

Esquema de replicadores:

Otra de las particularidades de la estructura de propaganda y desinformación del uribismo es su esquema de replicadores, periodistas que repiten y siguen la agenda uribista para manipular a la opinión pública, lo hacen con la línea editorial en los medios donde trabajan y a través de sus redes sociales.

En este segmento aparecen los periodistas cuya función es que lo planteado desde la estrategia uribista se convierta en agenda mediática ante la opinión pública, repetir las mismas palabras, los mensajes claves, las etiquetas para que calen en la opinión pública.

Basta con que los abogados de Uribe deseen hacerle alguna treta a la justicia para que estos periodistas asuman el papel en el juego. En cuestión de horas gracias a su labor la ciudadanía estará hablando de “vándalos”, de “castrochavismo” o posicionando hashtags contra la estructura judicial. Distribuirán lo que sea sin siquiera cuestionar si tiene algo de

Se podría decir que este tipo de acuerdos para manipular a la opinión pública se hacen por presión de la pauta publicitaria, sin embargo, poco a poco se ha ido descubriendo que estos comunicadores participan y proponen sus “trucos” a partir de acuerdos económicos o muchas veces de otro tipo, como por ejemplo , favorecer familiares en cargos diplomáticos o en el Estado.

Sin embargo hay casos más graves en donde gracias a interceptaciones judiciales se hizo evidente la participación de un director de noticias articulando una estrategia para obstruir el desarrollo de uno de los casos contra Álvaro Uribe, reuniéndose con uno de los abogados del imputado y poniendo en práctica lo propuesto para desprestigiar un testigo “incómodo”.

Lazos de sangre Como lo mencioné al comienzo el uribismo está compuesto por 3 grupos de personas, quienes son cercanos al narcotráfico, quienes son cercanos a mafias de la corrupción y quienes son cercanos al paramilitarismo, sin embargo hay un 4 grupo, los que reciben dinero de los 3 grupos anteriores, allí aparecen los consultores en comunicación política y algunos periodistas.

De igual forma, así como hay comunicadores que se benefician económicamente por los favores que le ofrecen al uribismo, también hay periodistas con vínculos de familiares con los tres sectores mencionados.

En este sentido hay figuras noticiosas cuyo cónyuge es miembro de un clan de la corrupción, del narcotráfico o como mínimo de grupos económicos o de poder que se benefician de los otros dos.

La función de estos periodistas replicadores no solo es ideológica, también involucra colaborar con la distribución de cortinas de humo o narrativas ficticias que desvíen u obstruyan procesos judiciales.

Esquema de medios

Son los encargados de distribuir la información desarrollada como parte de las estrategias de defensa y ataque del uribismo, casi nunca una contra argumentación como si un contra ataque. Ejemplo de ello es que casi nunca Uribe pretende desmentir un testigo o las pruebas sino desprestigiarlos.

Por ello también los medios al servicio del uribismo son los encargados de generar el escarnio público y someter a la ciudadanía a lo planteado desde la estrategia ideológica.

Con antecedentes en la violencia bipartidista, el diario El Colombiano de Medellín, por ejemplo, ha sido señalado de ser uno de los principales orígenes en las acciones violentas lideradas por sectores de la derecha, hoy en Colombia no es la excepción, sus directivas han sido vinculadas como patrocinadores en el desarrollo de homicidios y masacres.

Revista Semana va a ser uno de los casos más deplorables, de ser uno de los medios más respetados en el Colombia y el continente, al ser adquirido por la familia Guilinski, banqueros muy cercanos a Álvaro Uribe, pasó a ser uno de los medios de divulgación de información falsa articulada desde servicios de inteligencia.

Todo, claro, dentro de los derroteros de sus nuevos dueños, convertirla en un servicio de propaganda al estilo Fox News.

Emisoras como Blue Radio, La W o La Fm, también asumen dos roles particulares, adaptar y ampliar la divulgación de los portales con noticias falsas y generar entrevistas amañadas cada que es descubierto un nuevo escándalo uribista. De allí que delincuentes con una amplia exposición de pruebas se someten a “entrevistas” con preguntas libreteadas donde se pasa por alto la información que verdaderamente está solicitando la ciudadanía.

Además de entrevistar con preguntas irrelevantes, libretear y acordar las repuestas que le sirvan al entrevistado, la emisoras también replican las narrativas que el uribismo, bien sea tomando como cierto lo que publican sus portales o invitando como entrevistados o columnistas a quienes divulgan dicha información.

Esta labor propagandística se ve reforzada con la absoluta falta de cuestionamientos ante información evidentemente falsa, que convence a una parte de la población colombiana pero repleta de indignación a las personas un poco más preparadas.

Es tal la propuesta ideológica y propagandística de este sector de los medios y periodistas colombianos que incluso han planteado cerrar las redes sociales para que la ciudadanía solo reciba información de sus micrófonos, lo más curioso es que una de ellos hizo tal propuesta el día que se celebraba la libertad de prensa, vaya contrasentido.

Lecturas diametralmente opuestas a las que la ciudadanía ve en la calle o a través de los testigos en redes sociales hacen que los medios de comunicación tengan muy poca credibilidad e incluso sean motivo de indignación y humor.

A la organización Ardila Lulle, señalada en declaraciones de paramilitares como patrocinador de sus actividades, pertenecen varios de los medios mensionados a los que hay que sumar los producidos por RCN Televisión, cuyo “cubrimiento informativo” absolutamente salido de la realidad le da un sitio especial.

El desarrollo informativo en sus noticieros llega incluso a plantear situaciones completamente irreales e inventadas sin el menor sonrojo.

Casos como el de RCN y Semana son los más impactantes, para estos medios la realidad ya ni siquiera importa, construyen datos y hechos de ninguna parte, solo articulados para el cumplimiento de un objetivo propagandístico, al igual que los nazis, el establecimiento de su proyecto político totalitario.

 

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