7:51 pm.     12 abril, 2021

“EL SECRETO DEL AZÚCAR”. LOS EDER: LA FAMILIA MÁS IMPORTANTE DEL VALLE DEL CAUCA

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“El Secreto del Azúcar” nombre que lleva esta investigación y artículo, tiene la intención de visibilizar unas dinámicas económicas y culturales que han sido los motores y ejes del devenir económico, cultural y político de esta región. El Valle del Cauca es conocido tanto nacional como internacionalmente como el departamento de la caña de azúcar. ¿Pero cuánto saben ustedes lectores sobre el Valle del Cauca? ¿Qué relación existe entre la familia Eder y el desarrollo de una cultura dulce, que es como se representa al Valle del Cauca?

La región de las macetas, el equipo “azucarero” el Deportivo Cali, de dichos como “cójale la caña”, y de infinitos cañaduzales que forman el paisaje cultural donde nacieron los caleños, es la viva muestra, de lo que los antropólogos conocen como Materialismo Cultural. Como Materialismo Cultural se refiere que la economía de un determinado territorio, o entendido para los Marxistas, su medio de producción; es lo que termina construyendo su identidad, representación, y por ende elementos culturales. Pues bien, esto es lo que ocurrió en el Valle del Cauca.

El “Secreto del Azúcar” no es más que la historia que se han guardado las élites del Valle del Cauca para sí mismas. La historia del Valle del Cauca no se aprende en el colegio, posiblemente sólo algunos vallecaucanos tienen la posibilidad de conocer la verdadera historia de su región. Y esto no tiene que ver con ricos ni pobres, es posible que conozca más de la historia del Valle del Cauca un afrodescendiente que trabajó como cortero de caña para Manuelita que los chicos del colegio Bolívar, Colombo Británico o Liceo Francés.

El industrial Harold Eder.

Pero, ¿a qué se debe eso de que sepamos tan poco de la verdadera historia del Valle del Cauca? O, ¿a qué se debe que esta historia sea solamente divulgada o compartida por una élite?

Bueno, esto podría ser respondido como que el conocimiento también es un tipo de capital, el padre de la sociología Pierre Bourdieu lo refiere como “Capital Cultural”, este conocimiento visto desde esta perspectiva es una forma de diferenciarse.

¿Por qué no se enseña en el Valle del Cauca la historia de la familia Eder y su influencia en el devenir económico, cultural y político del Valle del Cauca?

La respuesta para mi forma de ver la historia es mantener primero que todo un perfil bajo, y segundo es una forma de excluir al mismo pueblo, de la posibilidad o el derecho de conocer su verdadero origen. Solo quienes realmente investigan, o estudian la historia de su región, llegan a conocer algunos capítulos de “El Secreto del Azúcar”.

La fábrica de la Manuelita y el ferrocarril del Pacífico.

La intención de este artículo es democratizar un poco la historia de la región y hacerla conocer por el ciudadano del común. La tesis que sustenta esta investigación es mi trabajo de maestría que lo escribí en la Universidad Católica de Eichstätt, Alemania, situada en un pueblito muy cerca de Ingolstadt, donde está la fábrica de automóviles de Audi. El título de mi tesis de maestría es : Élites, vías de comunicación, industria y modernización. El Rol de Santiago Martín Eder y su empresa “la Manuelita” en el desarrollo industrial del Valle del Cauca entre 1901 y 1920.

No es mi intención en este artículo evaluar para bien o para mal la influencia de la familia Eder en el Valle del Cauca. Más sí es mi deber como periodista e investigador poner al servicio de la opinión pública y sobre todo del ciudadano del común, la verdadera historia de su departamento.

Como todo mito la historia de los Eder comienza cuando llega el primero de ellos al Valle del Cauca, enviado por su hermano Henry Eder, Santiago Eder llega a Buenaventura y el Valle del Cauca en 1864 a cobrar unas cuentas de los negocios de Panamá y otros países de Suramérica. Jairo Henry Arroyo, reconocido historiador y experto de la historia del Valle del Cauca nos deja entender mejor la llegada de los Eder mediante la siguiente cita : La formación de un “Latifundio productivo”, gestado a través de la compra de tierras (hacia la segunda mitad del siglo XIX) con fines comerciales, que paulatinamente hizo entre otros, la familia Eder, en pocos años las tierras ocupadas tradicionalmente para la ceba del ganado dieron paso al cultivo de la caña de azúcar, proceso que para los años veinte y treinta, estaba generando las condiciones cualitativas para la formación de un moderno Ingenio Industrial. (Arroyo 1991, p. 16).

El billete con el que se pagaba adentro de  la fábrica La Manuelita. *Moneda de circulación nacional*.


Pero Santiago Eder también jugó un rol muy importante en lo que significó la construcción de vías de comunicación, en especial se reconocen sus aportes para la construcción del ferrocarril del Pacífico. De igual forma es de destacar la visión que Eder tenía sobre cómo debía funcionar el circuito de relaciones del Valle del Cauca, si Cali pretendía ser una ciudad cosmopolita debía poder construir la carretera al mar que uniera a Cali con el Pacífico. Eder también participó del proyecto del “ferrocarril del Pacífico” fundamental para tener un medio de transporte que permitiese transportar las mercancías y materias primas que se producían y confeccionaban para entonces en el Valle y Colombia y también para importar mercancías internacionales. La carretera y el tren al Pacífico lo hicieron en buena parte los paisas para sacar el café, y a Eder le interesaba para sacar el azúcar que ya para entonces producía Manuelita fundada en 1900

Santiago Eder también incursionó en el negocio de la navegación fluvial, recordemos La empresa de Simmonds donde figura Santiago Eder como socio, pudo llevar a mover el primer vapor en el año de 1888, su nombre era el vapor “Cauca”. Pero su obra más determinante y póstuma, que definió el sentido cultural y económico de la región fue la construcción de la primera fábrica que funcionó con energía a vapor en Colombia: el ingenio Manuelita. Éste fue fundado el primero de enero de 1901.

De esa forma comenzaría Santiago Eder lo que sería más adelante una obra de vida que estuvo impulsada por el afán de transformar una región y llevar a cabo proyectos empresariales, los cuales hasta el día de hoy regaron sus frutos en las nuevas generaciones, destacándose la conservación de una empresa como el ingenio de azúcar La Manuelita, el cual tiene un significado muy importante en la región y ha sido un legado significativo en la historia del departamento del Valle del Cauca.

Libro que escribió Phanor Eder sobre Colombia.

Mediante las nuevas máquinas industriales se acrecentaron y vigorizaron las formas de producción, por ejemplo en las plantaciones de azúcar mediante la cristalización del dulce, que pasó de producirse en trapiches artesanales a ser cristalizado en las fábricas de vapor, adhiriendo así un nuevo producto al mercado regional para no sólo abastecer la producción local, sino con una planificación de desarrollo hacia afuera, característico en estas sociedades latinoamericanas que buscaban inscribirse al concierto del mercado mundial. Este desarrollo sería alcanzado por medio de una producción a gran escala de materias primas y productos agrícolas, con el incentivo primordial de conseguir vincular su producción a la exportación a otros países de Europa y a los Estados Unidos.

Esos primeros ejemplos acompañan no solo el proceso de cambiar las formas de producción y los medios de comunicación de una sociedad, sino que a su vez establecen imaginarios que conectan a las élites con símbolos de modernidad, los cuales se representan no solo a través de la transformación del paisaje, como de nuevas vías de comunicación, de barcos-vapores o trenes que establecen nuevos circuitos mercantiles, sino que, a través de esos intercambios y sustituciones modifican toda la estructura social que se adhiere a las industrias nacientes, donde se aglomera la fuerza de trabajo, la cual se acompaña por un nuevo orden que empieza a regir el espacio rural, que adquiere una nueva forma e identidad. Según Jaime Lozano Henao, la ley social llega al campo con la industrialización de la caña.

En este sentido podemos empezar a relacionar que la obra de Eder, a través de la empresa La Manuelita, modificó la misma institucionalización del trabajo, lo que otros denominarían la sociología del trabajo, la cual necesitó de un orden y unas instituciones que reconocieran las nuevas formas como la sociedad del Valle del Cauca se estaba reorganizando, sobre todo en relación a esas nuevas formas de producción que se estaban consolidando en la región.

Los corteros de caña.

Estas nuevas formas se incorporan socialmente con la transformación económica y social de la región, la cual termina recomponiendo y creando representaciones culturales que marchan al unísono con las modificaciones que en el nivel de la infraestructura de producción se van a ver reflejadas, en el sentido superestructural del concepto, en los símbolos de identidad regional tanto en las élites como en el resto de la sociedad; quizá el corolario o desenlace de todo este proceso y uno de los ejemplos más representativos puede ser la independencia de la región propia del valle geográfico del río Cauca de su antigua capital, Popayán, y la conformación del departamento del Valle del Cauca.

La empresa La Manuelita S.A. es el resultado de muchos esfuerzos, alianzas, gestiones e historias que involucran diferentes personajes históricos de la historia del Valle del Cauca en Colombia. Su significado histórico es incalculable, ya que de la mano de este podemos acceder a comprender procesos históricos de esta región, que vale la pena revisar, sí de verdad estamos interesados en entender la historia de este departamento. Esto quiere decir, que cuando hablamos de La Manuelita, hablamos del Valle del Cauca y viceversa. La Manuelita es una empresa en la que vamos a ver representadas importantes modificaciones tecnológicas que acompañan el devenir de la industria del azúcar en la región. La Manuelita va a ser símbolo de tecnificación y de modernización, también va a ser símbolo de solidaridad y de altruismo. Todo el mito que se ha construido alrededor de esta empresa, comienza por ejemplo con la historia de su nombre; Manuela Ferrer era la esposa de George Henry Isaacs, padre del poeta Jorge Isaacs, este fue al que Santiago Eder le heredó sus tierras y casi todo en un juicio después de su muerte. En un principio es necesario aclarar que Santiago Eder adquirió los terrenos tras la sucesión del juicio que llegó a sus oídos por parte del señor Pío Rengifo. Santiago Eder se asoció con Rengifo y juntos adquirieron los terrenos de las haciendas que eran de George Henry Isaacs; Isaacs había quedado endeudado tras su muerte, pues al parecer era éste un adicto al juego. De allí que desde un principio la historia que involucra a los Eder y los Isaacs tome un aire novelesco. En ese capítulo he llegado a pensar que se esconde algo más de lo que yo llamo “El Secreto del Azúcar”.


La primera fábrica con energía a vapor de Colombia.

 

La Manuelita es una empresa que terminó consolidando la producción de azúcar como su principal fuente de explotación y gracias a la instalación de la primera fábrica industrial en Colombia, se convirtió en símbolo de la modernización de la región del Valle del Cauca. Este evento terminó partiendo la historia del Valle del Cauca entre un antes y un después. Esta nueva época, que comenzaba a su vez con el nuevo siglo, cristalizaría la industrialización en la región, la industrialización había llegado para quedarse y consolidarse en las fértiles tierras del Valle del Cauca, dando paso a la creación posterior de otro tipo de industrias.

Finalmente los Eder no solo terminaron por medio de la producción de caña configurando un tipo de economía que definiría los usos del suelo, los ríos y las tierras del Valle del Cauca, para catapultar y perpetuar el negocio de la caña de azúcar, sino que también se erigieron como máximos representantes de la política de la región. Para la muestra Alejandro Eder, quien ya aspiro a la alcaldía de Cali y perdió con Ospina, es un descendiente de la dinastía Eder que comienza con su tatarabuelo Santiago, gran fundador de este legado económico y abolengo político. Su abuelo Harold Eder fue ministro de Fomento durante la junta militar que siguió a la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla. Su padre Henry Eder es quien fuera alcalde de Cali en 1897 y designado por Virgilio Barco, quien tuvo una presidencia bastante escandalosa relacionado con el exterminio de la UP, y develado por una primicia de Alberto Donadio en los Danieles. Henry Eder también fue director de la CVC.

Álvaro Alejandro Eder Garcés  es especialista en políticas de Seguridad Internacional y Resolución de conflictos.  Excandidato a la alcaldía de Cali. Es hijo de Henry James Eder Caicedo quien fue alcalde de Cali en el periodo de 1986-1988, y nieto de Harold Eder, fundador de Ingenios Manuelita S.A. 

 

Cómo podemos ver la dinastía de los Eder fue inmensamente influyente en el devenir del Valle del Cauca. Sus negocios y proyectos industriales terminaron forjando y desarrollando los símbolos de representación de la cultura valluna, “la caña de azúcar”. De esto podemos finalmente comprender que la cultura no nace inertemente, sino que ella es el resultado principalmente en este caso, de las relaciones de las élites con los medios de producción de un determinado territorio, en este caso, los de las tierras del Valle del Cauca.

Éstos no son más que elementos para comprender cuáles han sido las principales dinámicas y protagonistas que influenciaron la historia y el devenir de la región, departamento, ciudad y territorio al que pertenecen.

 

Samuel Kaputt
T: @samuelkaputt

 

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