LA OPOSICIÓN EN MEDELLÍN: UNA AMISTAD DE CARA AL 2022

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Por: Redacción Lado B.

La recalcitrante oposición de Medellín comandada por el Uribismo y el Fajardismo que han demostrado con creces ser lo mismo y tener más puntos en común de lo que se pensaba, han iniciado un juego en el que quieren desacreditar todo lo que piense o actúe diferente a sus “convicciones” y alto estándar de la moral que les permite, tratarlos a todos de corruptos… bastante cínicos para estar salpicados de casos como la Parapolítica o Hidroituango.

Este grupito de dignatarios, comenzó con Alfredo Ramos, quien perdió las elecciones con el actual alcalde y que ocupa una curul por el acuerdo de paz que tanto critica, todo en él es una contradicción y una ironía. El delfín es oposición desde el día que perdió, incluso él y Julio González Villa, que también perdió el Concejo, sabían desde el 27 de octubre de 2019 que impulsarían la revocatoria. La labor de Ramos en el Concejo se limita a decirle no a todo, a crear mantos de duda y a hacer denuncias que nunca prosperan.

Con el tiempo se le unió Daniel Duque, del Partido Verde pero que en realidad es el encargado de recuperar el electorado de Fajardo en Medellín, que está en cuidados intensivos y que va expirando gracias a los escándalos de corrupción que rodean al señor y a su incapacidad para dar un punto de vista claro en los momentos más coyunturales. Aún con todo eso, el concejal Duque se ha propuesto segmentar la información, contar parte de la versión, decir que todos son corruptos por ser de un partido político y por supuesto, mostrar su incapacidad para proponer.

El acercamiento y trabajo conjunto entre Alfredo Ramos y Daniel Duque empezó a ser más evidente cuando ellos dos fueron los únicos que votaron negativo el plan de desarrollo. Ni siquiera los concejales del Centro Democrático votaron en contra de este proyecto, pero ellos dos, bajo los mismos argumentos, decidieron ir en contra. Ambos se sienten indignados porque le encontraron un documento falso a una fundación, más no por el actuar de la entidad y ambos trinan al unísono para crear molestia en redes.

Ahora se les unió Simón Molina y Daniel Carvalho, pero claro, ellos no lo hacen por tener un criterio propio. El primero, concejal por el CD de Los Paolos, su curul se la debe a Paola Holguín y por tanto debe cumplir órdenes de ella que, además, ha manifestado abiertamente apoyar la revocatoria. Y el segundo, concejal por Todos Juntos del excandidato a la Alcaldía Juan David Valderrama, quemado con algo más de 2 mil votos, primo de Sergio Fajardo y que dice no apoyar la revocatoria públicamente, pero que hasta ha participado y pertenecido de los grupos, es un tibio y solapado como el primo a más no poder.

Desde el fichaje de los nuevos miembros estrella-dos, llegaron refuerzos a los tweets, trinan del mismo tema, al tiempo y se apoyan entre ellos; los “progres” tienen las mismas preocupaciones de ciudad que la extrema derecha. Para estos cuatro personajes prima la tarima de twitter y los likes porque infortunadamente poco proponen y tramitan en el concejo, muestran el desconocimiento de las normas de la corporación y se dedican a cotorrear y secretear en las sesiones, por eso es que no se les ve la gestión en el concejo municipal. Al parecer, ellos creen que su única función es hacer política, y se les olvida que también deben pasar proyectos de acuerdos y soluciones para mejorar la ciudad.

En las últimas sesiones del concejo, se les ha visto muy juntos y en reuniones constantes hablando entre murmullos como si de definir un plan se tratase. No hay plenaria del concejo donde Daniel Duque, Daniel Carvalho, Simón Molina y Alfredo Ramos no se les vea muy cercanos y secreteándose.

En la más reciente aparición se unieron Simón Molina, Daniel Carvalho y Daniel Duque para llevar un queso gigante de icopor a EPM y otros escenarios en representación que las “ratas” se están comiendo las entidades. Y aquí nuevamente encontramos muchas similitudes con la revocatoria que unos dicen no apoyar y algunas incoherencias. Hace un tiempo un grupo de la revocatoria también llevo un queso a la Alcaldía porque los tres se dicen defensores del medio ambiente y llevaron uno con un material altamente contaminante. Pero lo mejor de todo es que recibieron el aplauso de Paola Holguín, parece que los Danieles están haciendo muy bien el trabajo.

Dentro de esta dinámica, es evidente que el Fajardismo y el Uribismo se están reuniendo para ir juntos de cara a las próximas elecciones tanto de 2022, como de 2023 y van a seguir causando polémica en la ciudad, desestabilizar para crear la impresión que todo está mal e intentar posicionarse como la opción de los próximos comicios con la ya conocida fórmula de brindar miedo para vender seguridad, una estrategia que está muy bien construida y parece que seguirá con más fuerza para recuperar las elecciones que perdieron en 2018 y que les daño el sistema económico y político que durante años sostuvieron en la ciudad y que no se pueden arriesgar a perder en las presidenciales.

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